Despierto con el incesante sonido que produce el
despertador, apago la alarma pero en mi mente pienso que la mejor solución para
callar ese endemoniado aparato es con un martillo y rio para mis adentros de
solo imaginarme la escena. Me levanto de la cama con mucha pesadez “¿Hace cuanto tiempo que no me despierto con
la energía recargada?” pienso y la única manera de responder que encuentro
es “Todo cambia”, así que dejo mis filosofías
baratas y me dirijo al cuarto de baño para mojarme la cara con la esperanza de
que con esa acción pueda despertar por completo y para mi suerte así es, la
pesadez se ha ido por completo pero el cansancio sigue ahí “No se puede tener
todo en la vida” digo al mirarme al espejo. Desayuno algo ligero, un poco de
jugo de naranja, fruta recién picada y leche. Algo saludable pues aun en mi
estado tan deplorable la vanidad de cuidar mi cuerpo y estar en forma no se ha
ido. Y así transcurren algunas horas de la mañana, en una total paz y
tranquilidad que pocas veces disfruto y más sin embargo nunca agradezco.
Salgo de mi departamento hacia la facultad y como
vieja costumbre miro hacia al cielo, este se encuentra nublado, pues el sol no
se aparece por ningún lado y se puede ver que no tiene intenciones de aparecer
por un largo tiempo. Sonrió ante esto, pues si algo disfruto mas es que el sol
no me bañe con sus hermosos rayos “Es un hermoso día” digo a nadie en
particular y me dispongo a partir. Subo a mi auto y manejo tranquilamente por
la ciudad hasta llegar a mi destino. Justo bajaba de mi precioso auto cuando mi
grupo de amistades me interceptan, me saludan con la cordialidad y cariño que
nos caracteriza. Nos quedamos unos cuantos minutos platicando –“Parece ser que
llegaste un poco temprano”-dice uno de ellos, a lo que yo solo atino a responder
con una mueca que trata de simular una sonrisa.
El tiempo transcurre rápido y de un momento a otro
estamos esperando a que den exactamente las 10 para entrar a la clase
correspondiente. Mientras esperamos no faltan las bromas y los comentarios o
rumores que se dicen por la facultad. De pronto una persona se acerco a nuestro
grupo, era una persona que definitivamente yo no conocía y que al principio no
le tome importancia pero al parecer mis amistades ya estaban familiarizadas con
su presencia pues le saludaban de manera
cariñosa. Se acerco a mí y mi cara tenía ese aspecto de cansancio que no he
logrado hacer que me abandone pues vi mi reflejo en sus ojos. Hablaba de cosas
de la facultad, de vivencias que habían ocurrido con mis amistades, nada de lo
que realmente me interesara y creo lo noto pues cambio completamente el rumbo
de la conversación y eso me alegro pues pude ver que era una persona
inteligente. Cuando me disponía a cortar esa conversación tan tediosa para mí, sonrió
y me fue imposible moverme de mi lugar.
Me hechizo con su sonrisa, podía ver como sus labios
se abrían y cerraban mas sin embargo no podía escuchar nada de lo que decía y
el tiempo se fue alentando. Si creyera en las cosas cursis diría que me había
enamorado de su sonrisa pues no dejaba de verle. Me había quedado en un estado
por demás impropio de mí. En mi mente le compuse canciones, le escribí poemas y
versos. Por un momento sentí que aquella sonrisa era lo único que me importaba,
lo único que quería ver todos los días. Me alegre y el cansancio desapareció “Es un sol” pensé y quise decírselo pero
mi valor flaqueo, así que solo pude conformarme con decírselo mentalmente con
la esperanza que su mente estuviera abierta para captar mi mensaje en silencio.
Acordamos encontrarnos en ese mismo lugar todos los días.
A la mañana siguiente desperté como de costumbre
pero había algo diferente, el cansancio ya no estaba, la pesadez se había
marchado por completo y sonreía en todo momento. Mi rutina no había cambiado,
desayune y me dispuse a partir. Al salir de mi departamento pude notar de nuevo
que el cielo se encontraba nublado, que el sol aun estaba renuente a dejarse
ver “Es un hermoso día” dije como de costumbre y pensé “No importa que ya no aparezcas viejo amigo, ahora ya tengo a mi sol personalizado.
Es gracioso porque en este día tan
nublado yo tendré a mi sol y es solo mío porque solo me ilumina a mi cuando
sonríe.” Y partí hacia mi encuentro
con la alegría e ilusión de quien se enamora.
Bathory Ø.
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